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lunes, 7 de noviembre de 2011

Mala Suerte? Me da igual!


Soy un flojo. Llevo fatal el dolor y tener que estar parado por lesión me destroza además de romperme los esquemas. El martes pasado me torcí el tobillo en una bajada no especialmente complicada y se han pasado cuatro días de hielo constante y anti-inflamatorio hasta que ha recuperado un diámetro humano.

Cuando en esos momentos me tendría que haber sacado a flote la moral inquebrantable del deportista, me he ido al fondo como un plomo y he visto pasar mi vida deportiva varias veces en diapositivas . Lo que tendrían que haber sido días de entrenamientos intensos han sido frenéticas idas y venidas de olla que han acabado en borrarme del maraton alpino de Jarapalos.



Llevaba preparando ese día desde el verano, muchas horas puestas en la preparación y muchas horas tratando de imaginar como iban a ser cuatro horas de sufrimiento en la carrera por montaña más mítica de Andalucía o el sitio donde prácticamente empezó todo. Me jode porque pienso que muy en el fondo es el miedo quien toma la decisión por mí pero también tengo bastantes razones para suponer que no lo voy a pasar bien y que demasiadas veces voy a pensar que no estoy en el sitio en el que debería estar.

Pero es que además hay una razón de peso. Dos semanas después el CXM organiza la carrera que, con permiso de alguna de las vascas, puede considerarse el campeonato de España oficioso. Es una cita organizada con todo el mimo del planeta y que este año forma parte del circuito LETS de Lafuma. No me lo podía perder. En 2010 tuve allí unas situaciones increíbles y quiero volver a por ellas.



jueves, 31 de marzo de 2011

Cosas de Marcas

No sé si hace falta que presente aquí a Anton Krupicka. El excepcional corredor americano va camino de convertirse en un icono del ultrafondo gracias a su manera propia de entender la carrera a pie. Su estética minimalista -sobre todo-, y su práctica deliberada -también llamado machaquismo- han despertado la curiosidad de miles de trailrunners que se preguntan cada día si aún podrán ser como él.

Esto, además de los buenos resultados cosechados en las principales carreras de Norteamérica, llamaría la atención de New Balance, que lo hizo su brand ambassador. Desde el principio me resultó curioso cómo una marca deportiva puede apostar por un tío que corre sin camiseta cuando una de las principales motivaciones para la sponsorización de un deportista es el potencial de su ropa como soporte publicitario.


Puedes saber más sobre él leyéndote sus FAQ's o este impresionante
trabajo de investigación de www.corredordemontana.com

Sin embargo, en New Balance lo hicieron, seguramente dentro de una estrategia para promocionar/lanzar su línea de zapatillas minimalistas, y resulta que en el catálogo de la nueva temporada de Saucony se ha encontrado con ésto:



Cosas que pasan


Llamadme suspicaz pero a mi este tío me recuerda a Krupicka hasta el plagio.

Intencionado o no, yo diría que a Saucony no le hubiera sido tan fácil si en cada foto de éste tío hubiéramos encontrado una N gigante tatuada en su pecho o en una camiseta fosforescente. No le huberia salido tan barato si New Balance nos resultara tan propia de Krupicka como su barba y su melena.


miércoles, 2 de febrero de 2011

Medios: La K25






!!Y en Desnivel.com :

martes, 21 de diciembre de 2010

ASICS Gel Fuji - Primera prueba

Después de los preceptivos rodajes para que el pie se acomodara a la zapatilla y viceversa, llegó el momento de meternos en harina, o mejor dicho en barro.

La ASICS Gel Fuji es para lo que es. Como zapatilla de competición, priman las características de ligereza, agarre y respuesta por encima de la amortiguación o la comodidad. Tiene todo lo que vas a necesitar el día que has pensado darlo todo durante 30 kms.
Pero vayamos por partes.




Las probé durante el pasado puente de Diciembre en el rincón de la Sierra de Segura que se puede ver en la foto: Torres de Albanchez, tres palabras que son la forma más rápida de resumir todo lo que viene ahora: Bosque mediterráneo que rompe la caliza y que se extiende por alturas que van dede los 800 a los 1300m. Senderos que te guiñan el ojo antes de perderse en espesura de pino y romero. Desniveles elegantes, que te llevan del olivo a la roca y de la roca al olivo, continuos toboganes solo rotos por barrancos que surjen de improviso y que te envuelven en espino... al final tres días muy intensos en los que acumulamos un poquito más de 100 kms que nos sirven para hablar con un poquito más de propiedad sobre las ASICS FUJI.

Meteorológicamente fue un finde completito, con nieve el viernes, lluvia el sábado y barro todo el tiempo, que nos vino bien para probar las zapatillas en diversas condiciones.





En pistas como estas es donde más se nota que la FUJI es una zapatilla hecha para ir rápido. Responde pronto y con fuerza a cada zancada y te devuelve la energía en forma de impulso. En estos kilómetrostraté de exigirme a tope y pude meter algún kilómetro por debajo de 3', registro propios de una zapatilla de asfalto y que me parecen impensables cargando los casi 400 gramos de una zapatilla de montaña al uso.



Y este de las tres fotos es el terreno típico en el que se desarrollaron los rodajes la mayor parte del tiempo. Senda rota que no fue problema para la zapatilla y me ayudó a moverme, tanto subiendo como bajando, con una seguridad y una estabilidad que se agradece. A pesar de ser una zapatilla de perfil bajo y de dejar bastante al descubierto el tobillo. En bajadas salvajes como la de la derecha, que por no ser técnica en exceso permite dejarse caer hasta casi rodar, se agradeció la amortiguación del GEL que me aportó una comodidad extra.

La incomodidad vino en las subidas muy pendientes, como ésta:


Cuando correr se hacía imposible y había que echar mano a las rodillas, notaba demasiada presión en el talón, como si ahi se concentrara todo el peso del cuerpo. También tengo que decir que esa molestia se ha ido mitigando con el uso y ya resulta casi imperceptible.



Las prestaciones de estas zapatillas vuelven a ser excelentes en terrenos rocosos y técnicos como los de estas tres fotos. Se preveía un muy buen agarre, con esa suela tan rugosa y esos tacos tan pronunciados y la realidad lo ha confirmado. No son unos pies de gato pero poco le falta. En la línea roja de la foto, último tramo de la subida al Castillo (1145m) que los más prudentes califican como de grado IV (tampoco es para tanto!) las sensaciones fueron excelentes. Tanto que me permitieron soltarme de manos y sacar esta foto, entre la vida y la muehte:

Como se puede apreciar, las zapatillas comidas por el barro. Los tacos pronunciados hacían presagiar que el se acumulase en forma de torta pero no fue así, se fue evacuando correctamente. Cuando la cosa se puso tan fea tan fea que cogía color chocolate, algún patinazo me hicieron dar pero es justo decir que en terrenos así patinan hasta los clavos del 12.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

28 Nov 2010 K25 Trail de la Calderona.Serra (V)

Dos móviles empiezan a pitar sin orden ni concierto en el interior de una furgoneta y dos siluetas se levantan ensoñecidas:
-¿He roncado mucho?
-¿Que si has roncao? Parecias una motosierra, macho

Un despertar así no es el más dulce que se pueda desear, ni tampoco de los más recomendables , pero sí uno de los que voy a estar recordando hasta que me haga viejo.

Nos vestimos y salimos a la escarcha cuando todavía era de noche y en la zona de la salida los CXM's voluntarios ya llevaban un buen rato bregando con vallas, sillas, mesas y dorsales. El trabajo necesario para organizar una prueba así con la mitad del presupuesto de otros años dice muchas cosas y todas buenas del nivel organizativo que se gasta en el club CxM. Cuando todo el mundo habla genial de esta carrera y del resto de pruebas que organiza el club creo que no es cuestión de casualidad, ni mucho menos por peloteo, es un por una actitud genial y envidiable que me hace sentir orgulloso de llevar esta camiseta.

Iba por cuando salimos de la furgoneta, mirando al cielo para ver que ya no quedaban rastro de las nubes que habían estado soltando agua toda la noche. Ni de esas ni de otras porque lo que nos encontramos fue un cielo limpio y raso que poco a poco se iba quitando las mantas de encima para prepararnos un día perfecto de subir y bajar montañas.

Estaba muy acojonado ante la paliza que se avecinaba y ahogué las dudas en abundante café con leche y magdalenas, lo que hizo que durante el calentamiento notara el estómago bastante pesado. Todos los esfuerzos por acelerar la digestión resultaron infructuosos por lo que acabé sincerándome lastimosamente mi voz interior: "Mira que son 25 kms" , "mira que si hoy no es el día...", "Mira que nos hemos venido hasta Valencia sólo para arrastarnos...", "Mira que la voy a volver a cagar y esta vez por zampabollos..."

Por suerte con el disparo de salida las piernas tomaron el mando y en unos segundos estaba buscando la cabeza de carrera cuando todavía no habíamos salido de las calles del pueblo. Me dieron ganas de ponerme atirar pero me serené a tiempo. No era plan de empezar a hacer el tonto tan temprano.


Primer o segundo kilómetro
Foto: http://picasaweb.google.com/106224213248815604639

En el primer repecho hay un amago de despiste y la cabeza de carrera se descompone un poco. Llorens y Recatalá tiran hacia delante, Adell les sigue y yo hago lo que puedo. Voy cuarto, no tengo la sensación de estar exigiéndome demasiado pero tampoco encuentro razones para empezar a asufrir con 20 kilometrazos de prueba por delante. Al poco llegamos a la subida con la pendiente más alta de todas, la que nos llevará al Alt del Pí. Agacho la cabeza y me aplico en coger un ritmo bueno que me lleve hasta arriba, trotando de vez en cuando para no estancarme. Me coge Santiago García y llega a pasarme pero en la cima me dejo caer y me vuelvo a poner a su altura.

Me encuentro en mis highlights, mejor que nunca, bajando entre los pinos con soltura y afrontando un agradable rato de cresteo que nos lleva a pasar por dentro del Castillo de Serra y luego de vuelta al pueblo. Hay gente en el campo de fútbol y se agradecen los ánimos. Miquel me dice que controle, que los primeros van muy fuertes y aún queda mucho.

Lllegando al Primer Avitu
Foto: http://picasaweb.google.com/106224213248815604639

En el siguiente avituallamiento, apenas un kilómetro después, está Manoli, que me repite las advertencias y me hace pensar. Vuelve la voz interior con su retahila: "mira si te estás pasando", "mira que todavía quedan 16kms", "mira que si ahora te llega una pájara como la de Cuerda Larga y no llegas ni al km 15", "mira que nunca antes has competido 25 kms", "mira el barranco que empieza ahora"... con una verborrea así es fácil pasar de discusiones y como el objetivo es ganar la categoría sub23, que acaba justo en el k15, decido bajar el ritmo, dejo pasar a Santiago García y me aseguro de cumplir con los deberes.

En el k15 está la cima del Sierro, un monte al que se sube por un sendero que serpentea entre sombras y que no ofrece más visión que los 20 metros que hay entre curva y curva. Pierdes las referencias, el bosque te hace suyo y se te olvida que estás en una carrera; que compites por unos motivos seguramente absurdos y que el reloj sigue corriendo en tu muñeca. Por un momento incluso se te olvida que tienes que seguir las cintas colgadas de los árboles y vuelve a tí la típica presión en el pecho de cuando cuando crees que te has perdido.

En la cima del Sierro
Foto: http://picasaweb.google.com/106224213248815604639

Pero no, ya estamos en el Sierro. Unos traguitos de agua e isotónico y un trozo de mebrillo que no encuentra hueco en el gaznate. Me dejo caer por la pista ancha y firme que me roba un trozo de mis cuadriceps antes de dejarme otra vez en el barranco. De nuevo la duda de no saber si estoy en el lugar correcto. Creo que es el mismo sitio que hace 7 kms y veo a gente que corre en sentido contrario...Aparece un voluntario justo en el instante en el que voy a ponerme a llorar como un chiquillo: Tranquilo chaval, que no te has perdido. Esto se llama bucle. Bu-cle.

Menos mal. Queda la última subida que nos va a llevar al punto más alto del recorrido: Rebalssadors. En el siguiente control me cantan que el corredor de delante me aventaja en tres minutos y pienso que ya está todo el pescado vendido. No lo voy a coger así que todo mi trabajo consiste en no dejarme coger en los kilómetros que quedan, lo que no es moco de pavo tratándose de una subida de 3kms y 300m positivos en la que se va a poner a prueba mi inexistente solvencia escaladora.

Veeengaaarribaaa
Foto: http://picasaweb.google.com/106224213248815604639

De nuevo agachar la cabeza y aplicarse en el trayecto. Como quien caba un hoyo o como quien copia lo que le dictan voy poniendo un pie detrás de otro. De vez en cuando las manos sobre los muslos y siempre apretando los dientes vamos tragando metros de desnivel. Cada cierto tiempo me giro y controlo que la distancia con mi perseguidor, que ahora ya veo, no crezca pero que tampoco disminuya.

Por fin se ve más cielo que montaña, prueba indudable de que no estamos acercando a la cima. Ahora sí que está hecho. Vamos ya. Hay un par de kilómetros de pista regular en los que echo a correr con mucha fuerza y muchas ganas, lástima que la distancia con Santiago García ya sea insalvable. Desembocamos en un mirador desde donde la vista se escapa hasta el mar y te permite descansar mentalmente durante unos mínimos segundos antes de la última bajada.

La última bajada es trepidente, el sendero se enmaraña en muchos puntos y vamos saltando de piedra en piedra. Llevo 22 kilómetros corriendo y a pesar de que me duele todo el cuerpo no se me pasa por la cabeza parar. Mi mente tira de mi cuerpo e ignora los calambres que en un par de saltos me atraviesan los isquios. Paso el Kilómetro 22, el 23 y el 24...y ya estamos en el último. Estamos de vuelta en el pueblo y esprinto desde el primer momento en que toco el asfalto. Una cabalgada potente y larga que me permite vaciarme y llegar a la meta con la confortable certeza de haberlo dado todo.
¡MEETAAAAA!
Foto:
http://picasaweb.google.com/106224213248815604639


Soy quinto absoluto y primer sub-23 en la última carrera en la que formaré parte de esta categoría. ¡Qué lástima llegar a viejo!



jueves, 25 de noviembre de 2010

Asics Trail Gel- FUJI-La primera impresión




Pues sí, ¡hubo suerte!

Ayer al mediodía me encontré el paquete con las Asics Fuji, las que yo quéria, encima de la mesa de la cocina y no pude resistirme a arrancar el papel a trizas. Sin esperar ni dar tiempo a fotos previas ni nada, tal y como aconsejaban en la página de trnd. Como la paciencia sea la condición indispensable del buen tester.... apañados vamos.

El caso es que esta zapatilla es tan ligera que pensé que me habían timado y la caja estaba vacía. 305 grs dicen los papeles y a falta de báscula de precisión nos lo vamos a creer. Me la probé para tenerla un rato por casa y la sensación es comodísima, de gran amortiguación, casi casi como una de asfalto.

Estéticamente me gusta mucho a pesar de que la combinación de colores ya la ha usado Salomon en, por lo menos, las XA Pro 3d Ultra y las Speed Cross. El dibujo del volcán Fuji con el nombre de la zapatilla es muy bonito también, tanto que si ése fuera ese mi rollo iría corriendo a tatuármelo en el gemelo. Bien traído, teniendo en cuenta que esta montaña (3700 y pico metros) es un símbolo recurrente en todo el arte japonés y que hay una carrera que sube a su cima en escasos 21 kms.


Aunque no se vea muy bien. Pone Gel-Fuji ES


Bonitas y pintonas. Conozco a más de uno que se las pondría hasta para salir por ahí.


Y hasta aquí lo estético. Como digo, es una zapatilla ligera y eso lo notas cuando la coges con la mano y cuando te la calzas. Había pensado estrenarlas este finde en el K25 trail de la Calderona pero las veo tan agresivas que no me atrevo a calzármelas por primera vez para una carrera tan larga (25 son los kilómetros). Parece que son perfectas para esos días en los que te levantas Killer y te da igual lo que se te ponga por delante y, sinceramente, aunque a nadie le quepa duda de que este domingo salgo a darlo todo, no me veo capaz de ponermelas por vez primera durante dos horas y media de terreno muy variado, con cuatro subidas y sus respectivas bajadas. Nadie recomienda esternar calzado nuevo en competición...y por algo será.

Ya habrá días. Por el momento las calzaremos para paseillos para ir a por el pan y algún que otro rodajito de parque, para que se vayan a costumbrado a mis anchos pies y se hagan una idea de lo que les espera. En el puente de diciembre se van a enterar... pero mientras tanto, no se puede hacer más cuando estás en medio del llano castellano.

Me ha gustado mucho la suela, muy rugosa y con tacos muy señalados, lo que sugiere unas excelentes prestaciones para manejarse por terreno mojado o entre rocas...y hasta si tienes que echarte una trepadita.

¡Esto es lija!


Y ahora la pega. No es de ley que a una zapatilla pensada para darlo todo en el monte le falte el bolsillito de la lengüeta donde guardar los cordones. Nos movemos en un terreno en el que hay que prestar atencion a demasiadas cosas como para andar pendientes de los cordones. Sólo falta que en mitad de un descenso con escalones de roca o roca irregular se te desaten los cordones porque se han enganchado... Puede ser que yo sea un torpón con los cordones y en nada se me desaten (que es lo que me pasa) pero, vamos, si hay que quitar gramos yo no los quitaría de algo que es totalmente funcional.

También es verdad que las Fuji traen como una pequeña cintita en la lengüeta que no creo que sea de adorno y que podría servir para sujetar la lazada de los cordones una vez hecha pero no sé...no me fío. Por si acaso lo solucionaremos con la cinta aislante que uso cuando tengo que salir a entrenar por el monte con las zapatillas de asfalto y que tambiién le pongo a las Inov-8. Aunque no peguen los colores.


¿Funcionará el invento?

Todo lo que he escrito es totalmente subjetivo y obedece sólo a mis impresiones. Lo que escribo no tiene ningún fundamento empírico y mucho menos científico pero, cuidado, creo que es lo que pensaría un tío de mi perfil que fuera a probarse estas zapatillas a la tienda.

En un par de semanas, la prueba real.



domingo, 21 de noviembre de 2010

trnd + ASICS

Un anuncio en TV de unos veinte segundos en Prime Time te puede salir fácilmente por cerca de 30000 euros. Ya sabemos -o intuimos- todos la efectividad de estas acciones publicitarias pero lo cierto es que están lejos de ser la solución óptima: nunca sabremos a ciencia cierta cuantas personas ven el anuncio (lo de los audímetros es un chiste malo!!), por muchos estudios de mercado que hagas nunca llegaremos a controlar que los que vean tu anuncio sean exactamente el público que tú pretendes y quién sabe si te estás gastando todo ese dinero justo en el momento en el que la mayor parte de ese público está en el baño o ha cambiado a la Primera. Por no hablar de las posibilidades del boca a boca que anuncios grimosos como éste, agotan desde el segundo uno.

A esto hay que añadir la emergencia de otras formas de publicidad como la on-line que, aunque a priori tenga menor alcance y llegue a menos gente en cada golpe, tiene mayores posibilidades en cuanto a seleccionear el público al que llega al anuncio que, a fin de cuentas, es el que le interesa a la marca como potencial comprador.

Así pues, si, como ASICS, creemos que el boca a boca es la herramienta más poderosa de la publicidad por qué no provocarlo de forma más efectiva -y barata- que con un spot de consecuencias impredecibles. Le regalamos doscientos pares de zapatillas a dos cientos runners que una empresa experta en esto -trnd- ha seleccionado. Estos frikis se vienen arriba, las usan hasta para ir a por el pan y se las van enseñando a todo el mundo. A todo el mundo que le interese claro, porque mi primo Jose, fumador empedernido, me va a cortar el rollo sin miramientos en cuanto le diga que estas zapatillas tan guapas sólo sirven para correr. En cambio, cuando vaya a darle la chapa al Alberto, mi compañero de entrenos que tiene sus 32 años, lleva un par de años de mileruista en la Bosch, vive con sus padres, todavía no tiene hijos pero sí un par de zapatillas para cada superficie y otras tantas para cada ritmo (además de unas para cuando se levanta pronador y otras para cuando se levanta supinador), no va a parar, mi colega Aberto, de hacerme preguntas dificiles sobre la suela Ahar, la amortiguación con Gel y la filosofía del IGS y del Trail Sensor System. Así que, a poco que le de un vale por una headband valorada en 12 eurillos, va a ir corriendo a Zatopek a pillarse, si no unas zapas como las mías, sí otras que se ajusten más a sus características porque, amigo, cada corredor es un mundo y cada par de pies una galaxia.


Estoy a la espera de ver que zapatillas me tocan. Las rojas del fondo, las GEL FUJI, son el modelo de competición y las que me están poniendo ojitos. Cruzaremos los dedos...

Todo este rollo para contaros que formaré parte del proyecto que trnd ha montado para ASICS. En los próximos días me llegarán un par de zapatillas que tendré que probar y enseñarselas a todo aquel que pueda. Después, cuando las zapatillas estén tan macahacadas que dé vergüenza enseñarlas, tendré que mandarles unas cuantas reseñas sobre mis impresiones, lo que me parecen y lo que mejoraría con mis propias fotos, mi sinceridad y una asucencia de intereses que seguramente sea difícil de encontrar en consultoras y empresas similares.

Y, básicamente, esto es todo. Esta es la historia de como un robaestufas como yo va a disfrutar por primera vez de 600-800 kms subvencionados por una marca deportiva. Gracias a miles. Yo estoy contento pero mi madre mucho más.


sábado, 20 de noviembre de 2010

Salgo en www.corredordemontana.com



Y yo sin afeitar





miércoles, 27 de octubre de 2010

24/10/10 XXIII Cross de la Cuerda Larga. Pto. Morcuera-Pto. Navacerrada (M)

Salimos inmersos en un alarido colectivo que trata de asustar a los miedos que suscita un recorrido muy aéreo, expuesto al sol y al viento (menos mal no a la niebla) y, además, desprovisto de agua en su práctica totalidad, pues sólo contamos con dos avituallamientos en los kilómetros 3 y 17 (de 19 totales).


Primeros momentos de la prueba. No salgo en la foto por medio segundo
Foto: skimotrail.blogspot.com


La selección de la carrera se hace en las primeras rampas que nos llevan a la cima de la Najarra. Eliseo Bodelón se destaca desde el principio y, sin concesiones ni un sólo amago de mirar hacia atrás, empieza a trabajarse desde el primer momento la brecha que le dará finalmente la victoria. Como siempre, me concentro en mi carrera y en mis sensaciones. Otros días me cuesta más no dejarme llevar pero cuando a los diez minutos los gemelos se están tensando como un arco y la boca absorbe el aire helado con desesperación, regularse es la opción fácil.

En el primer tramo de llaneo recorto sin dificultad la distancia que me separaba del tercer clasificado. Se me vuelve a ir en la siguiente subida pero en cuanto el terreno pica hacia abajo le vuelvo a adelantar. Repetimos el juego un par de veces hasta que una bajada algo más técnica entre bloques de piedra –Bailanderos, me parece- me permite ganar unos cuantos metros e irme hacia delante.

Vamos bien, me digo. El día es precioso, hay muchos kilómetros en los que se puede correr fluidamente y me gustaría saberme los nombres de todos los picos que se ven. Dejamos a la izquierda la Pedriza, aún entre sombras, y seguimos nuestra marcha hacia el oeste, con esa agradable sensación de no tener nada entre tu cabeza y el cielo. Mi única preocupación es no dejar de ver las marcas naranjas hasta que el viento del Norte casi me lleva por delante en un tramo más expuesto. Se hace muy incómodo correr chepado pero no queda otra, el aire es muy helado. Me consuelo pensando que de mal tiempo cada uno tiene su ración. Para no darle más vueltas me pongo a contar los pasos que voy dando. Mal de muchos… ya sabes, epidemia.

Cuando giro la cabeza no termino de perder de vista a mi perseguidor. Sé que aún queda la última subida seria, hasta Cabezas de Hierro, y que ahí estará la clave de lo que pase en adelante. Al poco aparece la cima como un gigante al que hay que derrotar y en lo alto dos puntitos, uno azul y otro verde, que me sacan más de media vida. Para colmo el cuarto clasificado me ha recortado tanto que ya puedo leer los números de su dorsal. Pues sí, aquí va a estar la clave. Aprieto los dientes y pienso en fuego: prefiero reventar a que me cojan. Corro hacia arriba todo lo que puedo y más. Cuando no, las manos empujan con ansia a las rodillas para que no tarden tanto en impulsarse y recuperen cuanto antes. Me anima que no me lleguen a recortar la distancia y trato de correr un poco más. Por fin la bajada. Alivio.



Ya que no tengo fotos mías, las tomo prestadas. Diferentes momentos de la carrera
Foto: Yolanda Encinas


Me acuerdo poco del perfil y no conozco bien estos terrenos pero calculo que me quedan 4 kms hasta el avituallamiento y 6 hasta la meta. Dos subidillas más y la gran bajada. Parece poco pero ya se me empieza a hacer larga esta historia, un retortijón me pasa por el estómago y me doy cuenta de que es hambre. Es ahí el momento en el que empiezo a sentirme muy débil, ni siquiera puedo con las zapatillas y cada zancada se me hace un mundo. No es posible, una pájara, ahora, no…Qué duro. Me parece que al siguiente paso me voy a tener que parar y sentarme en una piedra. Me quedan como mucho un gramo o dos de energía y ya nada funciona: ni contar pasos, ni cantar canciones chorras, ni lo bonito del paisaje…me empieza a dar por culo la Sierra de la Guarra Dama y todos sus nombres inventados… En estas llego a la Bola del Mundo, hay un control, pido isotónico a voces y me tiro de cabeza por la pista del telesilla. Alivio otra vez.

Aún se me hará larga, muy larga, la despiadada bajada que lleva al Puerto de Navacerrada por debajo del telesilla. Rezo para que no se me monte ningún músculo y para no tropezarme. Los pocos montañeros que suben por la pala nos animan pero no escucho lo que dicen, es imposible con esta forma salvaje de resoplar. Por fin tierra firme y voluntarios que uno tras otro te indican por donde cruzar mientras te felicitan. Más gente que ha subido al puerto a echar la mañana del domingo. Eso sí, ni un globo ni una triste pancarta de meta. Me desvían a la derecha y ahí ya está el albergue de la RSEA Peñalara. Último sprint hasta que alguien se acerca con un cacharro a mi muñeca, el chip pita y me dice que ya he llegado.

Sí. Soy tercero. Primer podium en carreras por montaña y primera competición en mucho tiempo que me deja satisfecho del todo. Ganas había ya.



viernes, 27 de agosto de 2010

Te cambio la Sagra por los 3 Refugios



Correr en la Sagra era algo especial para mí. Primero porque le tengo vista la cara más de un millón de veces al ser la montaña más alta (2348m) que me enseña el flequillo cuando me subo a correr por El Castillo (1145m) o el Picarzo (1296m) aunque estemos a casi 100km de distancia. Aparece y desaparece según la bruma y, en los días limpios, parece que se hace más esbelta y me dice "A qué esperas, ladrón". Segundo porque la ISF la incluyó en las Trials Series Skyrunning y muchos de los grandes están inscritos. Y tercero porque con 27 kms y casi 2200m de desnivel positivo acumulado era dar un paso más, crecer y experimentar 5kms de nuevas sensaciones.

Así que decidí seguir entrenando todo este verano y parar sólo los días justos y necesarios. Manteniéndome fiel a lo planificado aunque para ello tuviera que mezclar tiradas largas con verbenas y cansancio con resaca (En la mezcla está el demonio, Fali). Al final, ahora que ya entiendo lo que cantan de las chicharras y que me he dado cuenta de que con 37º se corre infinitamente mejor que con 40º (donde va a parar!) resulta que por una serie de calamitosas coincidencias me es imposible estar en la Puebla el día 11 de Septiembre.

Y no me ha quedado otra que inventarme un plan B que no tenía y que gracias a la web de los corredores de Montana no he tardado en encontrar: El mítico cross de los Tres Refugios. Con nuevo recorrido circular, 30 kms y 2000m D+, las cuestas y terrenos que ya conozco en gran parte hacen el resto. Hay ganas de pelea en Guadarrama...



lunes, 14 de junio de 2010

Estas cosas van así...

Cada célula debe creer a fondo en la situación. Si crees que puedes sobrevivir a una caída, te caerás. Si piensas que vas a ir al cielo o que te convertirás en una luz brillante que ilumine a tus amigos desde el universo paralelo, no lucharas con fuerza suficiente como para salir del marrón. Si crees que morir es cosa del destino, estas cediendo los mandos de tu vida y de tu muerte. Pones a alguien o a algo al volante. Pero si estas convencido de que una vez mueras todo se ha acabado, pelearas hasta la ultima caloría para aferrarte a lo que tienes ahora. Haras l o que haga falta para permanecer vivo. Vivo en el presente.

Mark Twight, Kiss or Kill


Cuando debería estar lanzándome a muerte hacia Cercedilla o negociando con el barro y la roca de los acantilados del Mar Cantábrico, mi vista no se permite ir más allá de unos folios garabateados hasta el absurdo que aportan más dudas que soluciones. El imperio a conquistar es vastísimo y ya eres presa de esa indeseable sensación. Esa indeseable sensación que te encuelve cuando eres consciente de que, aunque lleves estudiadas mil horas y dedique otras mil, aún sigues dependiendo de dónde tracen, a tu izquierda o a tu derecha, la línea que separa el aprobado del suspenso.

Pero hay que seguir. Ya mañana vendrá el sol. Y va a venir corriendo.

Está sonando: Los Simpsons



jueves, 3 de junio de 2010

16/05/2010 - CxM Memorial Fernando García Herreros, Bustarviejo (M)


"Como los Punkis Gitanos"


Con muuuucho retraso (lo típico de los examenes) me pongo a contar la penúltima vez que me puso el dorsal, hace ya más de un mes.

Se preveía un día meteo-complicado por culpa del mal tiempo reinante la semana anterior, con bajas temperaturas y suelo húmedo y resbaladizo. Sin embargo, la mañana se descubrió espectacular, limpia y perfecta para la práctica deportiva. Dieron la salida y no me enteré muy bien. Salida por las calles del pueblo y al kilómetro pico empezamos a subir por una senda estrecha que todavía se deja correr. No llego a alcanzar la cabeza cuando ya hay que tirarse a tumba abierta por un corta fuegos de una pendiente infernal; me caigo, reboto y sigo corriendo. Nunca me había pasado.

Escucho pasos tras de mí y el viento me alborota la coleta. Un animal baja a cincuenta por hora sin miedo a rocas ni a raices. Los árboles se abren a su paso y me deja hundido en la miseria. Y yo que creía que era buen bajador...

El cortafuegos visto en Google Earth.
Esas típicas cosas que siempre me impresionarán.



Al llegar abajo, dos minutos pero tres años después, cuesta hacerse a correr en llano. Veo varios corredores desperdigados delante mío pero no ubico en qué posición voy. Puede que el quinto, el décimo o el veintisiete. Todavía no me lo explico pero me caigo dos veces. Sin consecuencias, menos mal.

Segundo avituallamiento, van sólo seis kilómetros y llevamos un mónton de minutos. Nos agrupamos. Pienso que esto casi no ha empezado, tengo que hacer mi carrera y no gastar energías a lo tonto. Viene ahora un tramo de subida en el que se puede correr bien, me obligo a hacerlo pero no soy capaz. vamos vamos vamos...controla, no te asfixies...no parar no parar no parar.... ¡fallo! se me van los de delante... Creo que ahí es donde perdí las opciones de acabar tres o cuatro puestos más alante. La duda de siempre: ¿si hubiera forzado ahí lo habría pagado al final? Nunca lo sabremos. Así que sigo a mi bola y en unas zetas que suben entre pinos paso a dos corredores ¡Pero esto qué es! Me motivo y voy para arriba con todo, como los punkis gitanos, tirando lo mismo de piernas que de manos...

Cuando llego a la cima del segundo pico los riñones me chillan de tal forma que parece que van a reventar. El aire fresquito de la altura (1500m) me da dos hostias para que eche a correr. En el perfil parece que el tramo entre este pico y el Mondalindo es llano pero de eso nada, son dos o tres toboganes en los que debido al cansancio me cuesta correr. Sólo veo la campa inmensamente verde y al final el cielo. Hacia allí que vamos.


Llegando al Mondalindo


Controlo en las bajadas porque pienso que si me caigo otra vez ig
ual ni me levanto. En una piedra grande tomo referencias con los dos de delante: 45 y 30 seg...me parece mucho pero cuento con la última bajada. Al salir del último avituallamiento unos montañeros me dicen vayaanimal-comobajas-vas el 6º. Imposible. No me salen las cuentas pero tampoco es momento para hacer algo que no sea mirar al suelo y cartografiar cada piedra del terreno. Noto que las piernas van más rápido que la vista y la adrenalina hace de las suyas para achantar al miedo. Paso al de delante y me esfuerzo por meterle metros ¡esta bajada no se acaba nunca, copón! La adrenalina se deja convencer por el cansancio, me cuesta mucho levantar los pies y parece que me los voy a enganchar en cada piedra. Mil zancadas más y la iglesia está igual de lejos...vamos, vamos, vamos...ya tengo al de atrás pegado a mi chepa.



Queda kilómetroymedio


Abajo hay unos voluntarios que nos gritan: queda kilómetro y medio. Venga, no es nada...En una bajadita el detrás coge impulso y me pasa. Ahora me da vergüenza reconocerlo pero en ese momento me dio absolutamente igual. Sólo quería llegar y quitarme las zapatillas. Incluso me autoconvencí de que era veterano y para los puestos me daba lo mismo... kilometroymedio y una mierda, donde hostias esta el pueblo...ah, sí, mira, ya llegamos ¡La gañanada del día, señores!


Finalmente soy octavo y no, el de atrás no era veterano. Soy el sexto senior, según la clasificación

lunes, 24 de mayo de 2010

23/05 - Campeonato de Madrid de Carreras de Montaña 2010. Navalafuente

Buena carrera. Pequeña como el pueblo y dura como empiezan a ser las carreras a finales de Mayo.

Poca gente en un campeonato con aires de experimento en el que concurrieron apenas 80 personas dispuestas a trazar 13'3kms con +/- 200m D+, por amplia y buena pista que discurría primero entre jaras y luego entre los característicos bloques de granito de la sierra madrileña; los últimos kilómetros llegando al pueblo, entre chalets y cercados de ganado. Siguiendo todo el rato rodadas de BTT, la única dificultad consistía en quinientos metros de rampa hasta la mitad de una ladera que luego hubo que desandar para volver a la pista. Un poquito técnico pero no mucho, hablamos de un par de minutos de bajada.

Salimos a un ritmo bastante asequible teniendo en cuenta los galgos que se encontraban en la salida, 3'45 el primer mil. Al segundo tirón me acojoné y me quedé en tierra de nadie, quinto, cada vez más lejos de la cabeza y sin dejar de mirar atrás. Traté de emplearme a fondo en la bajada técnica, siendo el único momento en el que noté que podía acercarme al 4º, lástima que durase tan poco. Los kilómetros siguientes eran bastante rodadores y acabé pidiendo la hora en los dos últimos.

Hubiera estado bien apretar los dientes y llegar a la subideta con el grupo perseguidor (el primero, Abascal, estaba un punto por encima y se escapó en cuanto quiso) pero, de haberlo conseguido, creo que el desgaste hubiera sito tal que los últimos kilómetros se me hubieran alargado aún más...


Tras una semana infernal de dolores, poco sueño y estreses varios, el quinto puesto (4º senior) es objetivamente bueno pero no me deja satisfecho. Con lo que llevo en las patas creo que aún me queda más guerra por dar. Seguiremos apretándonos!!


sábado, 15 de mayo de 2010

Mañana, al Mondalindo

Mañana vovlemos al monte a competir. Mañana, junto otras doscientas carrreras en todo el estado, se celebra el Memorial Fernando García Herreros, en Bustarviejo, Madrid.

A eso de las diez estaremos saliendo de Bustarviejo, tratando de dejar atrás el fresquito de la mañana (min 0º, max 12º), al mismo tiempo que las pulsaciones no se nos vayan de las manos. La misión está clara: subirse tres cerrillos (Cabeza del Arcón, 1559m; La Braña, 1766m; Mondalindo, 1831 ) y bajar. Todo lo rápido que podamos, como los punkis gitanos.

Según la organización ha estado nevando estos días, por lo que la tierra estará húmedo y la roca resbaladiza. Iremos con cuidado para no volver a liarla. Este es un perfil que he encontrado en wikiloc. Gracias a gpalacios que por cierto tiene un blog chulo y bien currao.



La mítica there is no boundaries ya ha tronado tres o cuatro veces esta tarde y le quedan por lo menos otras tres. Luego paseito, cenar pasta y todo eso; pronto a la cama y, cuando los colegas estén volviendo de Malasaña, al coche con las salomon en la talega.