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miércoles, 1 de diciembre de 2010

28 Nov 2010 K25 Trail de la Calderona.Serra (V)

Dos móviles empiezan a pitar sin orden ni concierto en el interior de una furgoneta y dos siluetas se levantan ensoñecidas:
-¿He roncado mucho?
-¿Que si has roncao? Parecias una motosierra, macho

Un despertar así no es el más dulce que se pueda desear, ni tampoco de los más recomendables , pero sí uno de los que voy a estar recordando hasta que me haga viejo.

Nos vestimos y salimos a la escarcha cuando todavía era de noche y en la zona de la salida los CXM's voluntarios ya llevaban un buen rato bregando con vallas, sillas, mesas y dorsales. El trabajo necesario para organizar una prueba así con la mitad del presupuesto de otros años dice muchas cosas y todas buenas del nivel organizativo que se gasta en el club CxM. Cuando todo el mundo habla genial de esta carrera y del resto de pruebas que organiza el club creo que no es cuestión de casualidad, ni mucho menos por peloteo, es un por una actitud genial y envidiable que me hace sentir orgulloso de llevar esta camiseta.

Iba por cuando salimos de la furgoneta, mirando al cielo para ver que ya no quedaban rastro de las nubes que habían estado soltando agua toda la noche. Ni de esas ni de otras porque lo que nos encontramos fue un cielo limpio y raso que poco a poco se iba quitando las mantas de encima para prepararnos un día perfecto de subir y bajar montañas.

Estaba muy acojonado ante la paliza que se avecinaba y ahogué las dudas en abundante café con leche y magdalenas, lo que hizo que durante el calentamiento notara el estómago bastante pesado. Todos los esfuerzos por acelerar la digestión resultaron infructuosos por lo que acabé sincerándome lastimosamente mi voz interior: "Mira que son 25 kms" , "mira que si hoy no es el día...", "Mira que nos hemos venido hasta Valencia sólo para arrastarnos...", "Mira que la voy a volver a cagar y esta vez por zampabollos..."

Por suerte con el disparo de salida las piernas tomaron el mando y en unos segundos estaba buscando la cabeza de carrera cuando todavía no habíamos salido de las calles del pueblo. Me dieron ganas de ponerme atirar pero me serené a tiempo. No era plan de empezar a hacer el tonto tan temprano.


Primer o segundo kilómetro
Foto: http://picasaweb.google.com/106224213248815604639

En el primer repecho hay un amago de despiste y la cabeza de carrera se descompone un poco. Llorens y Recatalá tiran hacia delante, Adell les sigue y yo hago lo que puedo. Voy cuarto, no tengo la sensación de estar exigiéndome demasiado pero tampoco encuentro razones para empezar a asufrir con 20 kilometrazos de prueba por delante. Al poco llegamos a la subida con la pendiente más alta de todas, la que nos llevará al Alt del Pí. Agacho la cabeza y me aplico en coger un ritmo bueno que me lleve hasta arriba, trotando de vez en cuando para no estancarme. Me coge Santiago García y llega a pasarme pero en la cima me dejo caer y me vuelvo a poner a su altura.

Me encuentro en mis highlights, mejor que nunca, bajando entre los pinos con soltura y afrontando un agradable rato de cresteo que nos lleva a pasar por dentro del Castillo de Serra y luego de vuelta al pueblo. Hay gente en el campo de fútbol y se agradecen los ánimos. Miquel me dice que controle, que los primeros van muy fuertes y aún queda mucho.

Lllegando al Primer Avitu
Foto: http://picasaweb.google.com/106224213248815604639

En el siguiente avituallamiento, apenas un kilómetro después, está Manoli, que me repite las advertencias y me hace pensar. Vuelve la voz interior con su retahila: "mira si te estás pasando", "mira que todavía quedan 16kms", "mira que si ahora te llega una pájara como la de Cuerda Larga y no llegas ni al km 15", "mira que nunca antes has competido 25 kms", "mira el barranco que empieza ahora"... con una verborrea así es fácil pasar de discusiones y como el objetivo es ganar la categoría sub23, que acaba justo en el k15, decido bajar el ritmo, dejo pasar a Santiago García y me aseguro de cumplir con los deberes.

En el k15 está la cima del Sierro, un monte al que se sube por un sendero que serpentea entre sombras y que no ofrece más visión que los 20 metros que hay entre curva y curva. Pierdes las referencias, el bosque te hace suyo y se te olvida que estás en una carrera; que compites por unos motivos seguramente absurdos y que el reloj sigue corriendo en tu muñeca. Por un momento incluso se te olvida que tienes que seguir las cintas colgadas de los árboles y vuelve a tí la típica presión en el pecho de cuando cuando crees que te has perdido.

En la cima del Sierro
Foto: http://picasaweb.google.com/106224213248815604639

Pero no, ya estamos en el Sierro. Unos traguitos de agua e isotónico y un trozo de mebrillo que no encuentra hueco en el gaznate. Me dejo caer por la pista ancha y firme que me roba un trozo de mis cuadriceps antes de dejarme otra vez en el barranco. De nuevo la duda de no saber si estoy en el lugar correcto. Creo que es el mismo sitio que hace 7 kms y veo a gente que corre en sentido contrario...Aparece un voluntario justo en el instante en el que voy a ponerme a llorar como un chiquillo: Tranquilo chaval, que no te has perdido. Esto se llama bucle. Bu-cle.

Menos mal. Queda la última subida que nos va a llevar al punto más alto del recorrido: Rebalssadors. En el siguiente control me cantan que el corredor de delante me aventaja en tres minutos y pienso que ya está todo el pescado vendido. No lo voy a coger así que todo mi trabajo consiste en no dejarme coger en los kilómetros que quedan, lo que no es moco de pavo tratándose de una subida de 3kms y 300m positivos en la que se va a poner a prueba mi inexistente solvencia escaladora.

Veeengaaarribaaa
Foto: http://picasaweb.google.com/106224213248815604639

De nuevo agachar la cabeza y aplicarse en el trayecto. Como quien caba un hoyo o como quien copia lo que le dictan voy poniendo un pie detrás de otro. De vez en cuando las manos sobre los muslos y siempre apretando los dientes vamos tragando metros de desnivel. Cada cierto tiempo me giro y controlo que la distancia con mi perseguidor, que ahora ya veo, no crezca pero que tampoco disminuya.

Por fin se ve más cielo que montaña, prueba indudable de que no estamos acercando a la cima. Ahora sí que está hecho. Vamos ya. Hay un par de kilómetros de pista regular en los que echo a correr con mucha fuerza y muchas ganas, lástima que la distancia con Santiago García ya sea insalvable. Desembocamos en un mirador desde donde la vista se escapa hasta el mar y te permite descansar mentalmente durante unos mínimos segundos antes de la última bajada.

La última bajada es trepidente, el sendero se enmaraña en muchos puntos y vamos saltando de piedra en piedra. Llevo 22 kilómetros corriendo y a pesar de que me duele todo el cuerpo no se me pasa por la cabeza parar. Mi mente tira de mi cuerpo e ignora los calambres que en un par de saltos me atraviesan los isquios. Paso el Kilómetro 22, el 23 y el 24...y ya estamos en el último. Estamos de vuelta en el pueblo y esprinto desde el primer momento en que toco el asfalto. Una cabalgada potente y larga que me permite vaciarme y llegar a la meta con la confortable certeza de haberlo dado todo.
¡MEETAAAAA!
Foto:
http://picasaweb.google.com/106224213248815604639


Soy quinto absoluto y primer sub-23 en la última carrera en la que formaré parte de esta categoría. ¡Qué lástima llegar a viejo!



miércoles, 27 de octubre de 2010

24/10/10 XXIII Cross de la Cuerda Larga. Pto. Morcuera-Pto. Navacerrada (M)

Salimos inmersos en un alarido colectivo que trata de asustar a los miedos que suscita un recorrido muy aéreo, expuesto al sol y al viento (menos mal no a la niebla) y, además, desprovisto de agua en su práctica totalidad, pues sólo contamos con dos avituallamientos en los kilómetros 3 y 17 (de 19 totales).


Primeros momentos de la prueba. No salgo en la foto por medio segundo
Foto: skimotrail.blogspot.com


La selección de la carrera se hace en las primeras rampas que nos llevan a la cima de la Najarra. Eliseo Bodelón se destaca desde el principio y, sin concesiones ni un sólo amago de mirar hacia atrás, empieza a trabajarse desde el primer momento la brecha que le dará finalmente la victoria. Como siempre, me concentro en mi carrera y en mis sensaciones. Otros días me cuesta más no dejarme llevar pero cuando a los diez minutos los gemelos se están tensando como un arco y la boca absorbe el aire helado con desesperación, regularse es la opción fácil.

En el primer tramo de llaneo recorto sin dificultad la distancia que me separaba del tercer clasificado. Se me vuelve a ir en la siguiente subida pero en cuanto el terreno pica hacia abajo le vuelvo a adelantar. Repetimos el juego un par de veces hasta que una bajada algo más técnica entre bloques de piedra –Bailanderos, me parece- me permite ganar unos cuantos metros e irme hacia delante.

Vamos bien, me digo. El día es precioso, hay muchos kilómetros en los que se puede correr fluidamente y me gustaría saberme los nombres de todos los picos que se ven. Dejamos a la izquierda la Pedriza, aún entre sombras, y seguimos nuestra marcha hacia el oeste, con esa agradable sensación de no tener nada entre tu cabeza y el cielo. Mi única preocupación es no dejar de ver las marcas naranjas hasta que el viento del Norte casi me lleva por delante en un tramo más expuesto. Se hace muy incómodo correr chepado pero no queda otra, el aire es muy helado. Me consuelo pensando que de mal tiempo cada uno tiene su ración. Para no darle más vueltas me pongo a contar los pasos que voy dando. Mal de muchos… ya sabes, epidemia.

Cuando giro la cabeza no termino de perder de vista a mi perseguidor. Sé que aún queda la última subida seria, hasta Cabezas de Hierro, y que ahí estará la clave de lo que pase en adelante. Al poco aparece la cima como un gigante al que hay que derrotar y en lo alto dos puntitos, uno azul y otro verde, que me sacan más de media vida. Para colmo el cuarto clasificado me ha recortado tanto que ya puedo leer los números de su dorsal. Pues sí, aquí va a estar la clave. Aprieto los dientes y pienso en fuego: prefiero reventar a que me cojan. Corro hacia arriba todo lo que puedo y más. Cuando no, las manos empujan con ansia a las rodillas para que no tarden tanto en impulsarse y recuperen cuanto antes. Me anima que no me lleguen a recortar la distancia y trato de correr un poco más. Por fin la bajada. Alivio.



Ya que no tengo fotos mías, las tomo prestadas. Diferentes momentos de la carrera
Foto: Yolanda Encinas


Me acuerdo poco del perfil y no conozco bien estos terrenos pero calculo que me quedan 4 kms hasta el avituallamiento y 6 hasta la meta. Dos subidillas más y la gran bajada. Parece poco pero ya se me empieza a hacer larga esta historia, un retortijón me pasa por el estómago y me doy cuenta de que es hambre. Es ahí el momento en el que empiezo a sentirme muy débil, ni siquiera puedo con las zapatillas y cada zancada se me hace un mundo. No es posible, una pájara, ahora, no…Qué duro. Me parece que al siguiente paso me voy a tener que parar y sentarme en una piedra. Me quedan como mucho un gramo o dos de energía y ya nada funciona: ni contar pasos, ni cantar canciones chorras, ni lo bonito del paisaje…me empieza a dar por culo la Sierra de la Guarra Dama y todos sus nombres inventados… En estas llego a la Bola del Mundo, hay un control, pido isotónico a voces y me tiro de cabeza por la pista del telesilla. Alivio otra vez.

Aún se me hará larga, muy larga, la despiadada bajada que lleva al Puerto de Navacerrada por debajo del telesilla. Rezo para que no se me monte ningún músculo y para no tropezarme. Los pocos montañeros que suben por la pala nos animan pero no escucho lo que dicen, es imposible con esta forma salvaje de resoplar. Por fin tierra firme y voluntarios que uno tras otro te indican por donde cruzar mientras te felicitan. Más gente que ha subido al puerto a echar la mañana del domingo. Eso sí, ni un globo ni una triste pancarta de meta. Me desvían a la derecha y ahí ya está el albergue de la RSEA Peñalara. Último sprint hasta que alguien se acerca con un cacharro a mi muñeca, el chip pita y me dice que ya he llegado.

Sí. Soy tercero. Primer podium en carreras por montaña y primera competición en mucho tiempo que me deja satisfecho del todo. Ganas había ya.



jueves, 3 de junio de 2010

16/05/2010 - CxM Memorial Fernando García Herreros, Bustarviejo (M)


"Como los Punkis Gitanos"


Con muuuucho retraso (lo típico de los examenes) me pongo a contar la penúltima vez que me puso el dorsal, hace ya más de un mes.

Se preveía un día meteo-complicado por culpa del mal tiempo reinante la semana anterior, con bajas temperaturas y suelo húmedo y resbaladizo. Sin embargo, la mañana se descubrió espectacular, limpia y perfecta para la práctica deportiva. Dieron la salida y no me enteré muy bien. Salida por las calles del pueblo y al kilómetro pico empezamos a subir por una senda estrecha que todavía se deja correr. No llego a alcanzar la cabeza cuando ya hay que tirarse a tumba abierta por un corta fuegos de una pendiente infernal; me caigo, reboto y sigo corriendo. Nunca me había pasado.

Escucho pasos tras de mí y el viento me alborota la coleta. Un animal baja a cincuenta por hora sin miedo a rocas ni a raices. Los árboles se abren a su paso y me deja hundido en la miseria. Y yo que creía que era buen bajador...

El cortafuegos visto en Google Earth.
Esas típicas cosas que siempre me impresionarán.



Al llegar abajo, dos minutos pero tres años después, cuesta hacerse a correr en llano. Veo varios corredores desperdigados delante mío pero no ubico en qué posición voy. Puede que el quinto, el décimo o el veintisiete. Todavía no me lo explico pero me caigo dos veces. Sin consecuencias, menos mal.

Segundo avituallamiento, van sólo seis kilómetros y llevamos un mónton de minutos. Nos agrupamos. Pienso que esto casi no ha empezado, tengo que hacer mi carrera y no gastar energías a lo tonto. Viene ahora un tramo de subida en el que se puede correr bien, me obligo a hacerlo pero no soy capaz. vamos vamos vamos...controla, no te asfixies...no parar no parar no parar.... ¡fallo! se me van los de delante... Creo que ahí es donde perdí las opciones de acabar tres o cuatro puestos más alante. La duda de siempre: ¿si hubiera forzado ahí lo habría pagado al final? Nunca lo sabremos. Así que sigo a mi bola y en unas zetas que suben entre pinos paso a dos corredores ¡Pero esto qué es! Me motivo y voy para arriba con todo, como los punkis gitanos, tirando lo mismo de piernas que de manos...

Cuando llego a la cima del segundo pico los riñones me chillan de tal forma que parece que van a reventar. El aire fresquito de la altura (1500m) me da dos hostias para que eche a correr. En el perfil parece que el tramo entre este pico y el Mondalindo es llano pero de eso nada, son dos o tres toboganes en los que debido al cansancio me cuesta correr. Sólo veo la campa inmensamente verde y al final el cielo. Hacia allí que vamos.


Llegando al Mondalindo


Controlo en las bajadas porque pienso que si me caigo otra vez ig
ual ni me levanto. En una piedra grande tomo referencias con los dos de delante: 45 y 30 seg...me parece mucho pero cuento con la última bajada. Al salir del último avituallamiento unos montañeros me dicen vayaanimal-comobajas-vas el 6º. Imposible. No me salen las cuentas pero tampoco es momento para hacer algo que no sea mirar al suelo y cartografiar cada piedra del terreno. Noto que las piernas van más rápido que la vista y la adrenalina hace de las suyas para achantar al miedo. Paso al de delante y me esfuerzo por meterle metros ¡esta bajada no se acaba nunca, copón! La adrenalina se deja convencer por el cansancio, me cuesta mucho levantar los pies y parece que me los voy a enganchar en cada piedra. Mil zancadas más y la iglesia está igual de lejos...vamos, vamos, vamos...ya tengo al de atrás pegado a mi chepa.



Queda kilómetroymedio


Abajo hay unos voluntarios que nos gritan: queda kilómetro y medio. Venga, no es nada...En una bajadita el detrás coge impulso y me pasa. Ahora me da vergüenza reconocerlo pero en ese momento me dio absolutamente igual. Sólo quería llegar y quitarme las zapatillas. Incluso me autoconvencí de que era veterano y para los puestos me daba lo mismo... kilometroymedio y una mierda, donde hostias esta el pueblo...ah, sí, mira, ya llegamos ¡La gañanada del día, señores!


Finalmente soy octavo y no, el de atrás no era veterano. Soy el sexto senior, según la clasificación

miércoles, 14 de abril de 2010

Foto resumen del mes de marzo 2010



07/03/2010 . CxM Banyeres de Mariola, Alicante


23'3km , 1200mD+


21/03/2010 . Intercampus Leganés-Getafe

10k

28/03/10 . Campeonato de España Universitario de Cross, Albacete



Lo mismo me plancho un huevo que me frío una camisa!!



martes, 23 de marzo de 2010

21/03 - Carrera Popular Intercampus 10k


Bien, bien, bien, bien, bien, bien....34'11.....Bien, bien, bien, bien, bien, bien


Tan contesto estoy que no sé si no tengo agujetas o es que no las noto.

La Intercampus es la mejor actividad deportiva que organiza la Universidad Carlos III y probablemente la única que merezca la pena. Es una carrera que une los dos campus que esta Universidad tiene en Getafe y Leganés. Cambian el sentido cada año por lo que unas veces toca subir y otras bajar. Es una carrera impecablemente organizada, mejora cada año y eso que es difícil.













De Leganés


El precio que hay que pagar (o coste de oportunidad, mejor dicho) es demasiado alto, un deplorable régimen deportivo. Cero créditos por competir bajo su nombre en los campeonatos Universitarios e inexistente régimen para los deportistas universitarios; no ya de privilegios, como en otras universidades, sino minimamente compensatorio. Que, al fin y al cabo, en la Universidad revierte parte de nuestra actividad deportiva. Como muestra un botón: el único "premio" son 2 créditos de humanidades a aquellos que consiguen medalla en un campeonato estatal, pues bien, a los que decidieron ser voluntarios este domingo, ya les dieron uno.
Por favor...hombre, ya.








A getafe
Bueno, al tema. Amaneció un día que llamaremos pestosillo: cielo gris, un poquito de viento, fresquito y chispeando. Menos mal que a la hora de correr se solucionó la cosa y disfrutamos de un clima perfecto. Vamos para la salida los del grupo, tomamos un café y visitamos el baño repetidas ocasiones. Los nervios, seguramente.
Muy buen ambiente en la salida, a la gente le hacía ilusión volver a la Universidad aunque sólo fuera para correr 10kms de polígonos y rotondas. Hay muchos poniéndose geles, potingues y marranadas varias, supongo que por el frío. Pienso si yo también debería...pero no, lo único que yo necesito es ponerme a correr como un animal.
Calentamos lo justo y nos vamos a la salida. La hacen por cajones de tiempo que parece mentira pero son respetados. Me fijo en los gemelos del tío que tengo al lado, son del grosor de un tallarín. Salida cómoda, pica hacia abajo y la gente se lanza. Yo me contengo, no voy a caer dos veces en el mismo error. Hace dos años peté

monumentalmente por esa misma razón. En el
perfil se puede ver (aunque sea un poco mal )que esta es una carrera trampa: 3kms hacia abajo - llaneo- 3 kms para arriba-falsos llanos y llegada. Como te pases de rápido en la bajada, al llegar a la subida las patas se bloquean y parece que no saben correr. Y no es una subida que puedas apretar los dientes y pasarla rápdio, no. Son 3 kms de subida sotenida, expuesta al viento que se apega al riñón y te llena las venas de vinagre.
Así que voy buscando mi ritmillo y dejo pasar a los que van más rápido. km 4 en 13.20, todo bien. Km 5, me mojo la boca y me preparo para lo que viene. En una curva miro hacia atrás y veo que llevo un autobús de, lo menos, doscientas personas (sin exagerar) detrás de mí.
Bueno, vamos a ello. Concentración y a no dejar de mover las patas. Va, va, va, hay que sufrir, va, va, va, va, me animan Bea y Mario ...km6, no hemos perdido mucho...va, va, va, va, va, va...km 7, uno más y salimos de este infierno. Del km 8 al 10 me pongo tan feo que las cejas levantan la visera de la gorra. Me da igual, quiero bajar de 34. Trato de subir el ritmo...30'50 al km9, voy solo. Ya estamos en Getafe y en nada está la Uni, en los últimos 200m hay muchos giros, no puedo esprintar bien, qué rabia, hoy que hay fuerzas...Así pues, 34'11 al final.


Enlace al vídeo de llegada

El acabar con fuerzas (no muchas, pero más que otras veces) y en un perfil que no es del todo favorable me hace pensar en que puedo estar por 33'XX (33'30?) antes de que acabe el año. Y lo que es mejor, me da muchísimas ganas y energía para seguir apretándome a muerte.





Buena primavera-verano se avecina!

martes, 16 de marzo de 2010

07/03 - CXM Banyeres de Mariola

23'3 kms y 1200m D+ no parecían tantos al principio, lo juro.

Con tres carreras de montaña en las costillas no soy ningún experto y me asusto fácilmente. Me quedan muchos tipos de terreno por pisar, muchas condiciones en las que probarse, muchas experiencia con la que llenarme los bolsillos...eso está clarísimo...pero no está bien esto que hago de no empezar a contar las cosas por el principio.

Se dio la salida puntualmente en medio de un ambiente güeno y divertido. Mucha niebla y humedad en el ambiente, fresquito pero no frio. Ganas de correr, vaya.

Un GPS chiva el primer kilómetro a los 3 minutos y 52 segundos. Voy cómodo y me siento peleón. Subo las dos primeras rampas con la cabeza y al km 5, en la primera bajada tocha, me miro el reloj, me pongo a echar cuentas... y al tropezar en una raiz me voy de boca al suelo.

Estoy bien, sólo tengo unos arañazos en los muslos y en la rodilla, así que escupo la pinocha y, nervioso y enrabietado, me pongo a correr a todo lo que doy... hasta que llegamos a la siguiente cuesta grande.

No voy, no voy, no voy...Me duele todo, voy altísimo de pulsaciones y correr me cuesta una barbaridad. Me van pasando corredores hasta que me quedo solo como la una. Avanzamos por sendas reviradas, escondidas en matorrales que te arañan hasta el alma, envueltos en niebla y por un bosque desesperadamente tupido. Sin referencias. No logro recuperarme. Bajada chunguísima por mitan de una zanja. Barro y más barro.

Km10. Un tramo de carril, se puede correr algo...por poco tiempo. Ya estamos otra vez subiendo entre pinos. Joder con el bosque mediterráneo. Me dan mucha envidia los juveniles, que ya les toca volverse cara a meta.

Me alcanza un corredor y juntos subimos hacia el punto más alto de la carrera. En el km 15 nos avisan de que llega la zona más técnica. No mienten. Es una senda rota que te obliga a ir saltando entre rocas mojadas, a patinar y tropezarte con los riscos. De repente una pared. Habrá que trepar. Llegamos a la cima y más bailar entre las piedras. Con el piso mojado es complicado mover rápido los pies y dspués de darte un porrazo el instinto te obliga a cuidar de tu cabeza cuando deberías estar volando hacia abajo como si no hubiera un mañana.

Un juez me chilla que voy en el puesto 14. Llegamos a una pista, qué descanso. Ya no hay que mirar al suelo y por eso mismo me salto un cruce. No me doy cuenta de que ya no veo marcas hasta diez minutos más tarde. Joder, la que he liado. Envuelto en la niebla es imposible orientarse. Por lo menos creo que no he cogido ningún cruce y sólo con volver sobre mis pasos llegaré al circuito.

Corro más porque las otras opciones son ponerme a pegar voces o sentarme en una piedra a esperar y, claramente, ninguna me convence. Efectivamente, a los diez minutos me encuentro con las marcas. Qué gañán soy. Ya habrán pasado veinte y me da igual los que me pasen ahora. Desmotivado es poco. Echo a andar cada vez que tengo excusa y, enfadado con el mundo, dejo pasar los kilómetros. Dos subidas más completan un recorrido bonito y trazado con imaginación, aprovechando las posibilidades del entorno. Como debe ser.

Puesto 28 con 2h23mino03seg, me da rabia no haber estado a la altura pero, dentro de lo malo, teniendo en cuenta de llego de la nada, no es poco.

Y ya está. Poco más que contar. Lo bueno de meter la conclusión al principio es que ahora no hace falta ponerla.

Las fotos del SLIDE, para hacerse una idea del percal.
Son de: Alberto, (kmsXhacer), Vitorunner y del C.A. El castellet


martes, 23 de febrero de 2010

Sábado 21/02/2010 - Cross UAH

Como cambia la vida en cinco años de carrera...No lo digo por la madurez adquirida, los conocimientos acumulados las experiencias que te curten...Ojalá.

Lo digo porque el primer año que llegué a la uc3m tenían que buscar el equipo de cross para el campeonato de España debajo de las piedras y este año cierro equipo por los pelos.
Necesitaba clasificarme entre los quince primeros para sumar los puntos necesarios...Tenía que volver a ser el de las grandes tardes. La verdad es que ya a priori no iba a ser un mal día, con todos los buenos de camino al campeonato de España de equipos, a lo que hay que sumar los últimos entrenamientos realizados. Total que confianza.Madrugón y en tren al campus de Alcalá, apartado donde los haya. Cuenta la leyenda que tiempo ha era una cárcel y como los presos no tenían donde escaparse estaban todo el día desmotivados, sin ganas de nada. El panorama era tan aburrido que pusieron una Universidad para ver si cambiaba.

Pues eso, lo de todos los universitarios. Llegar a la inscripción, enseñar hasta la partida de nacimiento para demostrar que no somos ilegales y a calentar. Saludar a los habituales.

-Si no vamos entre los tres primeros, te dejo pasar delante
-Pégate a mí y verás


Me dicen cuando les cuento mi película.

-Bueno, gracias... pero espero que no haga falta.


Salgo delante. No el primero pero delante. Creo que será la primera carrera en la que tomo una mínima responsabilidad. Voy a la cabeza del grupo perseguidor, sin mirar atrás. Concentrado y pensando en correr, correr, correr...pues poco más hay que hacer. El circuito es un llano inmenso sin referencias, 4kms ida 4 kms vuelta.
Pita un GPS a mitad de carrera.

-¿Este es el cuatro no? sí, sí...


Ya vamos cuatro en el grupo pero no perseguimos a nadie. Van otros tres tíos por delante desperdigados e inalcanzables. Parece que ya hay que pensar en hacer algo. Pero voy cascado, sólo queda aguantar. Y aguanto por lo menos dos kilómetros más, hasta que la cabeza hace click y me descuelgo. Recupero algo y trato de acabar fuerte. Bien Bien, lo consigo. Acabo con fuerza para esprintar, los dos de delante sólo me sacan dieciocho segundos y al final serán tercero y cuarto de la clasificación univesitaria, no me voy a volver a ver tan cerca del podium en la puta vida. Pero estoy contento. He corrido a 3'26 durante un buen rato y he cumplido. El 27 de Marzo estaré en Albacete en el campeonato de España. Fuerza y confianza para la saca, que usaremos convenientemente en la próxima batalla, la CxM de Banyeres de Mariola en Alicante.

sábado, 13 de febrero de 2010

Sergio Sánchez Record de Europa


Sergio Sánchez posa con su record
Foto: www.rfea.es

El atletismo español ha saldado una cuenta pendiente.

Ha sido hace menos de una hora en la pista cubierta de Valencia y al encargado de hacerlo, el atleta del Fútbol Club Barcelona Sergio Sánchez, le han bastado 7 minutos 32 segundos y 41 centésimas. Eso ha sido lo que ha tardado en correr los 3000m de la prueba y ahí se fija la nueva plusmarca europea.

Se veía venir desde que el 23 de enero corriera los 2000m en 4.52.9, mejor marca europea, en una pista no del todo adecuada (Oviedo) y corriendo prácticamente en solitario. Que dicho crono fuera la tercera mejor marca de la historia y lo situase justo detrás de Dios y su profeta -Gebresselassie y Bekele- hizo a muchos soñar con el paso siguiente: correr un 3000m por debajo de 7.30.

7.30 significa correr cada vuelta a la pista sobre 30 segundos. Cada kilómetro a 2:30:00. En otras palabras y otros números a veinticuatro kilómetros la hora. Soportar el ácido láctico segregado por una musculatura puesta al límite desde el primer metro es un reto de los que quitan el sueño para los fondistas mejores y más rápidos, los únicos que se lo pueden permitir. No obstante sólo cuatro hombres lo han logrado en pista cubierta: dos son los ya nombrados Bekele y Gebre, el tercero es el hermano pequeño del primero, Tariku Bekele, y el cuarto es el dueños del record, el keniano Daniel Komen. En lo que a españoles se refiere, los más destacados del año pasado, Sánchez entre ellos, se quedaron rondando los siete
cuarentaypico.
Para ver algo que se le asemeje hay recurrir al ránking de todos los tiempos y evocaral mítico Fermín Cacho, que en 1996 corrió en 7:36:61.

Sergio Sánchez se ha quedado a dos segundos pero es evidente que anda por delante de los demás. En la carrera celebrada en Valencia se ha impuesto a sus competidores con una solvencia inusitada. Que le fallaran las liebres y el segundo kilómetro le costara seis segundos más de lo previsto no ha sido óbice para meterse el tercero en 2:25. El siguiente español, Jesús España ha llegado 13 segundos más tarde. La marca de Sánchez es la segunda mundial del año y le pone la etiqueta de favorito para el próximo mundial a celebrar en Doha.

Su marca también sirve para sanear las cuentas. Sanear cuentas y enmendar la historia, pues la marca vigente hasta hoy, los 7:32:98 de Alberto García, se encontraba rodeada de circunstancias más que turbias. Hace siete años el vallecano fijó su record un sábado por la tarde en Sevilla y a la mañana siguiente estaba en Bilbao paseándose para entrar segundo, de la mano de Pepe Ríos, en el Campeonato de España de Cross por Clubes. Y claro, la IAAF se mosqueó y el mes siguiente le mandó los médicos en el Campeonato del Mundo. Análisis, contranálisis y positivo con todas las letras. Dos años de sanción y vuelta a la arena, sin retractarse ni hostias. Ya sin doparse sigue corriendo a un buen nivel, eso es cierto y para nada se le debe considerar un atleta inferior. Lo que hay que llamarle es tramposo: se suele decir que cuando te ponen una multa por ir a 150 km/h, lo más seguro es que no sea la primera vez que vas a más de 150 km/h.

El mismo Sergio Sánchez acudió al cross de Elgoibar la mañana siguiente a la consecución de su dosmil más rápido. Y de verdad que no lo hizo mal. Sin embargo, son otras circunstancias. Se habla de una proverbial capacidad de asimiliar entrenamientos de una pasión desmedida por entrenar y seguir entrenando... de semanas de doscientos kilómetros en días de tres sesiones, como un africano. Además de una evolución natural e intachable: es el único español capaz de de proclamarse campeón estatal de cross en todas las categorías inferiores.

La verdad es que el atletismo no está para quemarse la mano por nadie. Yo, como muchísimos más, jamás hubiéra dicho que Paquillo se dopaba. Y mira.

Pero lo de Sergio en el último mes es de las cosas que pocas veces se repiten y de las cosas que sólo pueden verse en un deporte como el atletismo. De las cosas, maldita sea, que no debería obviar la televisión publica y de las cosas que no se deberían tragar los telediarios de la noche.

Merece la pena: video de la carrera de Oviedo, mejor marca euroepea en 2000m